Capítulo 8, “Una salida”:
No sabían si el plan de Gimena funcionaría. Era bueno, si, pero tenía su inconveniente: Juan lo podría descubrir… O peor aún: Benja podría salir mal parado de todo aquello.
Pero debían arriesgarse por la justicia, por Cami, por Nora… Por todas esas mujeres e hija que no han podido luchar contra su realidad.
Benjamín cogió su bolsa de deporte y tras salir de la Universidad caminó con paso acelerado hasta la embajada española en Buenos Aires. A esa hora Juan estaba allí.
Entró por las grandes puertas de roble macizo del edificio y tras subir tres pisos dio de lleno con la secretaria de Juan Bordonaba.
- Hola. ¿Puedo ayudarlo en algo?- Preguntó desconcertada la secretaria poniéndose de pie al ver cómo Benjamín pasaba olímpicamente de ella y se disponía a abrir la puerta sin ni siquiera anunciarse.- ¡Oye, no puedes entrar ahí!
- No te preocupes, sólo será un minuto.- Dijo el rubio con voz grave acabando de abrir la puerta y mirando frente a frente a Juan, que estaba hablando por teléfono y que había abierto los ojos como platos al ver al muchacho allí.
- Martínez, luego te llamo.- Gruñó el hombro colgando el auricular y comenzando a escupir lava por la mirada.- ¿¡Qué haces tú aquí!?
- Lo siento, señor. No he podido frenarle…- Se disculpó la secretaria muerta de miedo al ver a su jefe en esas condiciones.
- ¡Lárgate y déjame sólo con este niñato!- La echó mirando a Benja con furia y colocando las manos en la mesa para no comenzar a repartir golpes de nuevo.- ¿Se puede saber qué haces aquí?
- Quiero que le des el divorcio a Nora.- Dijo tranquilamente Benja posando su bolso de deporte encima de la mesa de Juan, provocando que éste hiciera una mueca de disgusto.- No hace falta que las mantengas después pero déjalas en paz.
- Vamos a ver, mocoso de porquería…- Comenzó a hablar el hombre aparentemente tranquilo pero con las sienes comenzaron a palpitarle.- Primero, tú no eres nadie para decirme qué debo hacer. Segundo, no voy a permitir que un muerto de hambre como tú irrumpa en mi despacho. Y tercero, Nora es mi mujer y Camila es mi hija, así que haré con ellas lo que me de la gana.
- ¿Incluso maltratarlas? ¿Pegarle tanto a Nora que no pueda levantarse de la cama? ¿Darle una paliza a Camila y dejarla sin poder salir de casa una semana?- Le pinchó Benjamín con todo el odio del mundo impregnado en su voz y en su mirada. Aquel ser detestable le daba asco, le repugnaba sólo mirarle a la cara.- ¿Crees que por ser embajador y tener un buen puesto de trabajo puedes tratar a la gente como te de la gana?
- ¡¡Pues si!!- Bufó Juan perdiendo totalmente los nervios y agarrando a Benjamín por el cuello de la camiseta, casi ahogándolo.- Y si no te marchas ahora mismo te daré tal paliza que no te reconocerá tu madre, ¡imbécil!
- Prefiero que me pegues a mí y no a Camila.- Logró decir Benjamín con el poco aire que quedaba en sus pulmones.- Ella se merece lo mejor y tú sólo eres un asqueroso maltratador…
- ¡¡Cállate!!- Rugió tan fuerte que Benja tuvo que cerrar los ojos debido al dolor en sus tímpanos.- ¡Haré lo que me de la gana y un gilipollas como tú no me detendrá! ¡Si mi mujer se merece una paliza no serás tú quien me diga si está bien o no! ¡Yo soy la ley y tú no eres nadie!- Declaró soltando de golpe a Benjamín y dando un puñetazo en la mesa.- ¡Lárgate y diles a Camila y a Nora que las encontraré tarde o temprano!
- Eso ni lo sueñes.- Dijo finalmente el rubio cogiendo su bolso y comenzando a caminar hacia la puerta. Cuando llegó allí se dio la vuelta y espetó con mordacidad.- Espero que te pudras en la cárcel.
Y con estas palabras salió del despacho con una ancha sonrisa que dejó totalmente contrariada a la secretaria, que había oído los gritos.
- No va a funcionar…- Se quejó Camila harta de sentirse tan impotente mientras esperaba a Benja junto a la Productora de mayor rating de la ciudad.
- Si va a funcionar.- Repitió cansinamente Gimena haciéndose una trenza distraídamente.- No puede fallar.
- Si, es posible, pero Benja puede meterse en un lío. No tendríamos que haberle dejado ir solo.- Se preocupó Felipe retorciendo sus manos y dando vueltas delante de todos los chicos.
- Ahí están.- Informó Luisana mirando la esquina por donde habían aparecido Nora, Benja, Pilar, Micaela y Coco. Nora estaba seria y con ojos llorosos pero los demás venían contentos y con una sonrisa estampada en la cara.- ¿Y? ¿Qué ha pasado?
- Ya hemos hecho la denuncia y le hemos dado el examen médico de Nora y Camila y la cinta de video.- Anunció satisfecha Micaela abrazando a Nora y mirando con cariño a Camila.- Esto acabará pronto.
- ¿Entonces ha funcionado?- Abrió los ojos con temor Camila, mirando a Benjamín con mirada interrogante.
- ¡Claro que si!- Sonrió el muchacho dándole un beso en la nariz y sonriéndole.- Ni se ha percatado de que llevaba la cámara encima. He grabado hasta el último segundo y hace una confesión en toda regla.
- Si, la hemos visto en Comisaría y es perfecta. El Comisario no daba crédito a lo que veían sus ojos y ha dicho que llevarán a cabo el arresto inmediatamente.- Explicó agarrando por la cintura a Micaela, quien se sentía totalmente incómoda ya que, pesar de que todos ya sabían que estaban juntos, todavía no eran novios oficialmente.
- Pues sólo falta una parte más del plan.- Sonrió Pilar cogiendo a Gimena por el brazo y entrando las dos a la Productora seguidas de los demás.
Llegaron hasta el despacho del contacto de Gimena y ésta tocó la puerta. Una voz grave les invitó a pasar desde dentro y cuando entraron en la estancia una habitación clara y acogedora los recibió. Allí estaba el amigo de Gimena, un hombre de unos treinta años muy guapo y con ojos inteligentes.
- ¡Nico! ¿Qué tal estás?- Sonrió la morena acercándose a su amigo y dándole un sonoro beso en la mejilla.- Te traemos lo que te prometí.
- ¿Es bueno el video? Mira que se lo he dicho al mandamás y si le fallo me ponen de patitas en la calle…- Le avisó Nicolás con gesto severo pero con simpatía en sus ojos azules.
- Con este video te ascenderán.- Se metió Benja en la conversación poniendo su bolso encima de la mesa y sacando una pequeña video cámara de dentro, dentro de la cual extrajo un pequeño casete de video.- Aquí está.
El hombre cogió la pequeña cinta y la insertó en otra más grande, la cual metido dentro de un reproductor de video y le dio al play, apareciendo las imágenes del despacho de Juan.
Camila se llevó las manos a la boca ante las barbaridades que su padre había dicho y no pudo evitar que una lágrima se le escapara por la mejilla. ¿Cómo podía ser alguien tan sucio y rastrero? Una cosa es que no las quisiera pero, ¿por qué se creía con derecho a maltratarlas así? Era el peor hombre del mundo y jamás le perdonaría el dolor que les había causado.
- ¡Vaya! Es mejor de lo que esperaba…- Murmuró Nico haciendo que en los ojos de Nora apareciera una llama de esperanza.- ¿Habéis usado el viejo truco del agujero en el bolso para encajar la cámara?
- Así es.- Asintió Felipe abrazando a Luisana con alegría. Al parecer todo estaba marchando sobre ruedas.
- Viejo pero eficaz.- Sonrió Nico pensando en toda la audiencia que generaría aquel video en su programa de televisión. ¡Iba a ser el reportaje del año!- ¡Genial! Ya lo estoy viendo: [i]“Embajador desenmascarado: ávido de poder y maltratador”[/i].
- Pero no nos pasará nada a nosotras, ¿no?- Preguntó con miedo Nora agarrando la mano de hija y haciendo que todos los presentes la miraran.
- Si habéis hecho la denuncia y habéis entregado este video no. Nadie va a creer que esto es un montaje. Además, la fecha del video se centra una hora antes de la denuncia, así que cualquier juez verá que no ha habido tiempo para montar un video falso.- Explicó Nicolás, que tenía mucha experiencia con aquel tipo de situaciones.- Gracias por todo Gime, esto dará un vuelvo a mi carrera.
- Ha sido un placer, por ti y por Camila y Nora.- Sonrió la chica guiñándole un ojo coquetamente, haciendo que todos soltaran una breve carcajada por la química que había entre ellos dos.- Gracias, de verdad.
- Si, muchísimas gracias.- Agregó Camila acercándose al hombre y dándole un tímido beso en la mejilla en señal de agradecimiento.
- ¡De nada! Ahora marcharos a casa y ver las noticias de las 18:00 h., os van a encantar.- Les guió un ojo Nico sintiéndose totalmente satisfecho.
Todos estaban en casa de Pilar amontonados. El apartamento era muy pequeño, apenas tenía un pequeño salón que se unía a una minúscula cocina mediante una barra, un baño donde apenas cabían tres personas de pie y dos cuartos.
Coco se removió en el asiento incómodo y le pegó un codazo a Felipe, que estaba con Luisana en brazos.
- ¡Auch! ¿Se puede saber que ostias te pasa?- Preguntó enfadado Felipe frotándose las costillas como podía, ya que estaba totalmente atrincherado en el sofá entre Benja y Coco y con su novia encima.
- Podrías hacer un poco más de espacio. En este sofá cabemos perfectamente tres y tú estás ocupando más que los demás.- Lo acusó Coco comenzando a hervir de calor y enfado.
- Chicos, no os peleéis.- Calmó el ambiente Luisana mirándoles con mirada reprobatoria. ¡Siempre estaban peleando! ¡Eran como dos niños de tres años!- Si es que a veces me sacáis de quicio…
- Cami, me ayudas a traer la silla de mi cuarto. Necesito ayuda para pasarla por la puerta.- Pidió Micaela saliendo de la cocina con un trozo de queso en la mano.
- ¡Yo te ayudo!- Se ofreció Coco saltando del sofá y dejando respirar tranquilos a Felipe, a Benja y, sobre todo, a Luisana, que ocupó el lugar que el morocho había dejado.
Coco corrió detrás de Micaela hasta su habitación, donde ya estaba ésta con la silla de su escritorio en la mano y calculando como sacarla por la estrecha puerta.
- Quizá si la torcemos así podemos sacar primero el respaldo y después las patas… ¡¿Por qué tuve que comprar una silla tan grande?!- Se reprendió a si misma ante la mirada divertida de Coco, que le encantaba verla hablar sola.- ¿Te vas a quedar ahí o me vas a ayudar?
- Te ayudo pero primero dime una cosa.- Soltó de golpe el muchacho haciendo que Micaela dejara de mirarle y se pusiera muy colorada.- ¿Ya te has dado cuenta de que estamos hechos el uno para el otro?
- ¡Vaya, qué romántico!- Se mofó la chica suspirando por la falta de tacto de Coco y sentándose en la silla, ya que estaba previsto mantener una larga charla con él.- ¿No se te ocurre nada mejor que decir que soltarlo así de golpe?
- ¿Qué quieres que te diga que no sepas ya?- Se sentó el chico en la cama poniéndose frente a frente con ella y cogiéndole de las manos.- ¿Qué estoy locamente enamorado de ti? ¿Qué desde que salimos juntos no paro de sonreír como un estúpido? ¿Qué cada vez que pienso en ti mi corazón late más rápido? ¡Pues si, Mica, te amor, por ti sonrío y por ti mi corazón late más fuerte!- Declaró el chico clavando sus ojos verdes en los azul mar de la muchacha, dejándola totalmente muda y clavada a la silla.- ¿Ahora me he pasado de cursi?
- ¡No, no!- Sonrió Micaela al ver la cara de susto y vergüenza que había puesto Coco. La verdad es que sus palabras le habían encantado y no podía apenas hablar de la emoción.- Está bien, Coco… ¿Para qué voy a luchar más contra ti si al final estaremos juntos? Tengo miedo de sufrir pero a ese miedo le ganan las ganas de estar contigo, de quererte y dejarme querer.
- ¿Eso es un “si, Coco, quiero ser tu novia”?- Aventuró el chico comenzando a sonreír pícaramente.
- Si, Coco, quiero ser tu novia.- Sonrió abiertamente la muchacha haciendo que el morocho cogiera su rostro en sus dos manos y la besara dulcemente.- Yo también te amo…
A las 18:00 h. comenzó el programa conducido por Nico Vázquez, el amigo de Gimena. Todos se apretaron en el salón repartidos por los pequeños sillones, por sillas y por el suelo y, de repente, un video llenó la pantalla. Un video que rezaba [i]“Embajador desenmascarado: ávido de poder y maltratador”[/i] y cuyas imágenes eran las captadas por la cámara de Benjamín en el despacho de Juan Bordonaba.
- ¡Vaya, ha quedado genial!- Aplaudió Gimena muy satisfecha con su idea y con el trabajo de Benja y Nicolás.
Pero de repente calló al ver unas imágenes en directo desde la embajada española en Buenos Aires, alrededor de la cual se habían reunido periodistas de todos los canales y varios coches de policía. El presentador relataba cómo había saltado a la luz la agresividad del embajador español y el maltrato sufrido por Nora, Camila y muchos de sus trabajadores a lo largo de muchos años.
Camila miró a Benjamín con tristeza pero sonrió ante su triunfo. Jamás lo hubiera conseguido sin Benja… ¡Y pensar que había dudado sobre si contarle la verdad o no! ¡Qué tonta había sido! Ahora tenía claro que tuviese el problema que tuviese y fuera de la magnitud que fuera siempre debía contar con la ayuda de sus amigos y no guardarse todo el sufrimiento en su interior porque eso sólo generaba la decadencia de uno mismo e iba en detrimento de la propia felicidad.
- ¿Estás bien?- Susurró Benja abrazándola en el suelo, a los pies de Felipe y Luisana, mientras le daba un dulce beso en la sien.
- Muy bien… gracias a ti.- Sonrió la chica besándole en los labios y acariciándole sus mechones de pelo rubio.- ¿Te he dicho ya que te amo?
- No…- Murmuró el chico con ojos enamorados.
- Te amo…
Epílogo, “Volver a nacer”:
Un año después.
Concurso de bandas en España.
Un grupo de seis chicos nerviosos como nunca.
Y un público deseoso de comenzar a escuchar su nueva canción.
http://es.youtube.com/watch?v=VCUh8xZVGXA
Focos de varios colores iluminaron el escenario del festival de bandas creando juegos de luces y relevando la figura de tres chicos y tres chicas junto a sus instrumentos.
Dos de ellos se situaron al frente del escenario y se miraron sonriendo, felices y plenos, mientras el público estallaba en aplausos al reconocerlos. Eran ellos, los mejores.
El presentador los presentó y…
Las notas de rock invadieron todo el teatro y el grito de Camila resonó en los altavoces, sonriéndole a Benjamín y comenzando un baile juntos con miradas cómplices.
El público saltaba, gritaba e incluso lloraba. Miles de voces se entremezclaban juntas y apenas se podía escuchar gritos de “¡Artistas!”, “¡Guapos!”, “¡Diosas!”… Estaban arrasando y ellos lo sabían.
Este año no había vuelta atrás, era ahora o nunca…
La música finalizó y, como el año anterior, todas las bandas subieron al escenario.
- ¡Y ahora el ganador, querido público! ¡Pero este año quién dará el premio es el último grupo ganador!- Gritó el presentador dando la bienvenida al escenario al antiguo grupo de Camila.
Brenda subió sonriente saludando a Cami y a Mica y Diego le guió un ojo, borrando así todos los rencores que se produjeron en el pasado.
- Bueno, yo tengo el honor de decir el nombre del grupo ganador de este año.- Sonrió Brenda saltando de la emoción y con las manos temblorosas.- Si consigo abrir el sobre os lo digo…- Bromeó rompiendo el sobre y sacando de dentro una tarjeta púrpura con el nombre del ganador inscrito.- Por unanimidad, el jurado y nosotros, hemos elegido como ganador al grupo… ¡Los Auténticos Argentinos!
Los chicos saltaron de sus puestos y corrieron al centro del escenario a abrazar a Brenda, a Diego, al presentador y al resto de los participantes.
El teatro entero estalló al mismo tiempo y miles de serpentinas volaron por el ambiente. ¡No lo podían creer! ¡Lo habían conseguido, iban a garbar un CD!
- ¡Enhorabuena, Cami!- La abrazó su rubia amiga de España.- Estoy segura de que tendréis muchísimo éxito.
- ¡Gracias!- Gritó la castaña sin poder soltar a su amiga, que comenzaba a quedarse sin aire por el abrazo estrangulador.- Te echaba de menos…
Pero no pudo charlar más porque Benja la cogió en brazos y la alzó por encima de su cabeza. Entonces, Camila se fijó que Micaela y Luisana también estaban por los aires encima de sus novios.
- ¡De aquí al estrellato!- Chilló Luisana totalmente emocionada y derramando lágrimas sin parar al tiempo que daba un gritito cuando sintió que Felipe la bajaba al suelo, al igual que Camila y Micaela.
- ¡Siempre estaremos juntos, con nuestra música!- Dijo solemnemente Felipe sobreexcitado por todo lo que le estaba ocurriendo.
- Y con nuestro amor.- Sonrió Benjamín mirando con cariño a todos sus amigos y besando con pasión a su novia.
- ¡¡¡¡SOMOS LOS MEJORES!!!!
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